La ansiedad es una emoción prácticamente universal y es el resultado de diversas exigencias o amenazas a las que se enfrenta una persona, sin importar si es hombre o mujer. Normalmente suele ser transitoria, en ocasiones  se describe y se percibe como nerviosismo.

Todos la hemos experimentado en algún momento, ya que es un mecanismo básico de supervivencia,  frente a situaciones amenazantes, desconocidas sorpresivas o nuevas.

A veces, este mecanismo se ve alterado y  ello trae como consecuencia dificultad para adaptarnos en la vida cotidiana, a  dicha situación se le conoce como trastornos de ansiedad.

Existen diferentes trastornos de ansiedad, entre  los cuales se encuentran: las fobias, el trastorno de ansiedad social, el trastorno de pánico y el trastorno de ansiedad generalizada.

La fobia específica se refiere a la ansiedad o miedo que se presenta ante un objeto o situación específica, por ejemplo a las alturas, a la sangre, a determinados animales, etc.

Por su parte,  el trastorno de ansiedad social es  el miedo o la ansiedad que se siente  al estar expuesto ante situaciones en las que la persona puede ser sujeto de evaluación por parte de los demás, por ejemplo al conversar o reunirse con extraños, el realizar alguna actividad frente a otros, etc.

Cuando una persona presenta un trastorno de pánico, la principal característica es la presencia de ataques de pánico, que se caracterizan por un miedo intenso y súbito los cuales  alcanzan su máxima expresión en cuestión de minutos, tiempo durante el cual se puede presentar sudoración, temblor, palpitaciones, sensación de falta de aire, malestar en el tórax y miedo a morir, entre otros.

Finalmente, el trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por preocupación excesiva y ansiedad que están presentes la mayoría del tiempo ante las diferentes actividades de la persona  (el trabajo y la escuela, entre otros sitios.). Es muy difícil controlar la preocupación y se asocia con síntomas como fatiga estar con “los nervios de punta”, así como dificultad para concentrarse, tensión muscular e irritabilidad, entre otros.

Si presentas algunas de las características o síntomas antes señalados es posible que tengas un trastorno de ansiedad, pero no te preocupes, acude con tu médico quien te podrá dar mayor información y en su caso brindarte el tratamiento adecuado.

¡No dejes pasar más tiempo!

“Consulta a tu médico”

Referencias:

  1. Depresión, Instituto Nacional de Salud Mental. Disponible en: http://www.nimh.nih.gov.
  2. Hernández G, et al. Trastornos de ansiedad en pacientes hospitalizados en Medicina Interna. Rev Méd Chile 2005; 133: 895-902
  3. Cárdenas EM, Feria M, Palacios L, De la Peña F. (2010). Guía Clínica para los Trastornos de Ansiedad en Niños y Adolescentes. Ed. S Berenzon, J Del Bosque, J Alfaro, ME Medina-Mora. México: Instituto Nacional de Psiquiatría.
  4. Asociación Americana de Psiquiatría, Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM 5. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2013